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Facebook te enseña como sacar a tu socio.

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"The Social Network"  es de ese grupo de películas élite que deberían presentarse en preparatorias y en universidades , ya que en unas escasas dos horas nos enseñan algunos de los problemas habituales que surgen en cualquier emprendimiento. Vemos demandas,  acusaciones de robo, socios enojados, problemas de inversión, todo eso sin aburrirnos y siempre dejándonos con la curiosidad de investigar más. Desgraciadamente no sabemos si todo lo que se narra en esta película aconteció tal cual pues desde que salió Mark Zuckerberg ha manifestado que la única  similitud entre la película y la historia real es la ropa usada por su personaje.  Sin embargo, podemos deducir que el tema el cual discutiremos hoy es bastante real, ya que si fuera de otra manera hablaríamos de dos fundadores de Facebook en vez de uno.

La salida de Facebook de Eduardo Saverin

En toda la película vemos al duo compuesto por Mark Zuckerberg  y Eduardo Saverin batallando para impulsar su idea ,  sin embargo después de muchos roces entre ellos, el equipo legal de Mark termina por crear una estrategia para sacar  a Saverin de la compañía  mediante la dilución de su porcentaje accionario; haciendo que el brasileño prácticamente se quede fuera de la compañía. Hay que recordar que la película no se trata de derecho, ni siquiera de negocios, por lo que no ahondan en este tema tan interesante, sin embargo hay tres escenas las cuales nos sirven para deducir como lograron que Saverin  pasara de tener una rebanada de pastel a simples migajas;





¿Como lo logró legalmente?  Dilución de Acciones . 

Hay tres momentos claves en la película donde nos explican como se  logró este movimiento. Primero Mark y Sean consiguen inversión en California,  por lo que ahora habría un socio nuevo (Peter Thiel)  Para incluir al nuevo socio es necesario hacer un reajuste del capital social por lo que le hacen firmar a Eduardo varios contratos (en la escena ni siquiera los lee ) donde rápidamente se le explica que su porcentaje se verá disminuido por el ingreso del nuevo accionista. Luego nos presentan la famosa escena de la emboscada ( da click aquí para recordarla) donde Eduardo entiende que sus acciones se diluyeron por la nueva emisión de acciones que se realizó en la compañía y que, a diferencia de sus compañeros, a el no se le distribuyeron nuevas acciones.

Para entender más fácil usemos un ejemplo: supongamos que tenemos una compañía con un capital de $1,000,000.00 MXN el cual esta integrado por 1,000,000 acciones con valor de un peso cada una. Si tuviéramos 4 accionistas con 250,000 acciones cada uno,  cada uno de estos tendrían el 25% del total del porcentaje accionario.   Ahora, si hiciéramos una ampliación de capital de 100,000 acciones, ahora tendríamos 1,100,000 acciones. Nuestros socios ya no poseen el 25% de la compañía sino que ahora son dueños del 22.7 % .   sin embargo su acción sigue con el mismo valor ya que  el capital y las acciones prácticamente quedan balanceados ($ 1,100,000 /1,100,000= 1) 

Ahora, pensemos en otro supuesto...En donde esta  sociedad tuviera un crecimiento anual del 20% haciendo que el valor de la empresa subiera y pasará a ser de $1, 200,000 MXN al finalizar el año. (sin emitir acciones, sin nada, solo por que el valor de la empresa aumenta)  esto haría que la acción obviamente aumentará de valor (1.2)  , los 4 socios verían como sus acciones suben con cada año y serían muy felices. Pero supongamos que se realiza una ampliación de capital y se emiten 100,000 acciones más, ahora tenemos 1,100,000 acciones y un capital de $1,300,000 MXN ( $1,200,000 mas los $100,000 recibidos por la emisión de acciones) esto da como resultado la baja de la acción (1,300,000/1,100,000=1.18)  ya que el dinero recaudado de la compra de las acciones no fue lo suficiente como para añadir valor a la compañía.  Si esta inversión no hace que el año siguiente la empresa crezca los socios verían con tristeza como sus acciones empiezan a perder su valor. 

Pero a pesar de todo esto, si Eduardo hubiera estado lo suficientemente protegido durante estos movimientos  su patrimonio no se hubiera visto afectado (así como los demás no se vieron afectados) al parecer nunca se percató que el no contaba con protección antidilución en los contratos, caso extraño ya que Eduardo se especializaba en negocios.  

Lo lamentable del caso  es que gracias a los contratos de confidencialidad que Eduardo firmó al acabar con este asunto,  nunca sabremos en realidad cual fue el arreglo al que llegó con Mark, ni cual fue la causa de su descuido millonario, si fueron malos abogados, descuido del propio Eduardo o que en realidad confiaba en su socio.