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El riesgo de engañar a tus clientes

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Vivimos en un mundo capitalista, donde lo importante de vender un producto es ganar dinero. Punto. Para esto las compañías necesitan exponer su producto mediante publicidad, darlo a conocer a los consumidores. Sin embargo ante la enorme competencia en el mercado, no solo basta enseñar el producto, sino persuadir a los compradores que su mercancía es mejor que la de la competencia, y es aquí donde las compañías suelen "exagerar", mentir u ocultar información acerca de su producto confundiendo y mal informando a los consumidores para lograr su finalidad (que lo compren) a esto se le conoce como "publicidad engañosa"


¿Es necesario protegernos de los comerciales? 

En un mundo ideal las compañías deberían de proteger la buena fe de consumidor y ser éticas,  informando acerca de las cualidades comprobables de su producto, pero no vivimos en un mundo ideal.  Por lo que necesitamos medidas que protejan al consumidor, ya que si compra algún producto debido a la confusión provocada por la publicidad engañosa le causaría un perjuicio y se sentiría "estafado".  Para esto tenemos a  la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) la cual se encarga de vigilar que  la información publicitaria sea  adecuada y clara  y de  proteger al consumidor contra la publicidad engañosa y abusiva.

  










"Tío Nacho" no tuvo como comprobar la veracidad de su publicidad ante PROFECO y pagó las consecuencias (suspensión de publicidad)


¿Como  se sanciona la "publicidad engañosa"?

Tú , como consumidor , si consideras  alguna publicidad  "engañosa" puedes denunciarla ante PROFECO, el cual se encargará de investigar y comprobar si efectivamente la publicidad puede catalogarse como publicidad engañosa,  (esto suele caer en muchas interpretaciones, como veremos más adelante) de ser así  la PROFECO puede actuar de dos formas, como autoridad administrativa (siendo autoridad y aplicando sanción) o   vía jurisdiccional representando a los consumidores mediante acción de grupo buscando una reparación de daños y perjuicios

Como ejemplo de esto último, tenemos el caso de unos famosos "tennis adelgazantes" , esos tennis con plataforma desigual que aseguraban que con el solo hecho de caminar con ellos se podía adelgazar y hasta tonificar ciertas partes del cuerpo.

                                            

PROFECO demandó en la vía ordinaria civil federal y en ejercicio de una acción de grupo de consumidores a la compañía fabricante de estos famosos tenis, buscaba la reparación de daños y perjuicios a los consumidores que fueron víctimas de esta "publicidad engañosa"  sin embargo el juez absolvió a la empresa demandada alegando que PROFECO no acreditó la acción consistente en la existencia de publicidad engañosa (mencionaba que la publicidad era comparativa ya que  los resultados del tennis eran comparados con los resultados de un tennis común y corriente)

Por lo tanto, PROFECO interpuso apelación la cual sólo confirmo la resolución dictada en primera instancia, alegando que PROFECO debió asumir la carga probatoria que le correspondía. (¿Cada consumidor debía de contratar un perito experto en tennis?) Como resultado de esto PROFECO intesrpuso juicio de amparo directo el cual le es negado, pero al promover recurso de revisión la Suprema Corte de Justicia de la nación revoca la sentencia recorrida y al fin se le otorga la razón a PROFECO.  Este caso es muy interesante, si quieres ahondar a fondo en el, te recomiendo lo leas aquí.


 "El proveedor debe contar con el respaldo técnico y científico que acredite que la información o publicidad de un determinado producto es exacta y verdadera y, por ende, los atributos del producto que anuncie en su oferta deben ser comprobables"  Suprema Corte de Justicia de la Nación.


Como se puede apreciar, las interpretaciones acerca de que se considera publicidad engañosa y que no son muy amplias, y dan lugar a que los abogados expertos en el tema elaboren estrategias para sus clientes en caso de estos supuestos.  Sin embargo como todo en la vida, es mejor prevenir que lamentar, por lo que , si eres abogado debes de asegurar que el producto de tu cliente no caiga en "publicidad engañosa" de ninguna manera y no solo por la sanción en la que puedes incurrir, sino la por ética y profesionalismo de ambos.